¿Cuántas personas mueren cada año
a causa del cáncer? cómo es posible que en pleno siglo XXI aún tengamos que
padecer horrendos tratamientos para combatir células que se multiplican en un
abrir y cerrar de ojos mientras van aniquilando nuestras energías, nuestra
fuerza, nuestras ganas de vivir, nuestras defensas...
Se dice del cáncer que es una enfermedad omnipotente, que arraza con defensas y con todo. La tendencia omnipotente se
caracteriza por un pensamiento mágico en el que uno por sí mismo todo lo puede,
pero yo creo que uno aprende a vivir así, que por estilo de apego y la forma de
vincularse de algunas familias, algunas personas son lanzadas al mundo sin
posibilidad de retorno a un lugar seguro, y es así, en ese momento donde el ser humano comprende que se tiene a si mismo y tan solo a si mismo para su día a día, para
lograr sus metas, sus sueños, para terminar una carrera, para alimentarse cada
día, el pensamiento omnipotente no es otra cosa que un sentimiento, una defensa
para poder sobrevivir en el mundo, un mundo tragicómico, aunque más trágico que
cómico.
Hace más de 12 años perdí a mi
mejor amiga a causa de un cáncer que no se detectó a tiempo y ella sufrió y
sufrió y sufrió y quedó en los huesos y luego de eso murió, el año pasado mi
amada Mofle desarrolló un tumor en tiempo récord o eso creemos, e hizo
metástasis en un abrir y cerrar de ojos, desde sus primeros síntomas visibles
hasta el día que dejó su cuerpo transcurrió un mes, un mes y se fue al cielo de
los perros, donde las almas bondadosas son recibidas con los brazos abiertos
por el creador o creadora de los perritos. Ella sufrió, yo sufrí, nosotras
sufrimos.
En año nuevo del año 2022 a
unas horas del año 2023 enterramos a mi tía paterna, quien sucumbió perdiendo
el último aliento un 30 de diciembre cerca de la media noche, cáncer en algún
lugar de su estómago con una metástasis en corazón, pulmón y cerebro, estaba en
los huesos, literalmente era piel y huesos, le costaba respirar, casi no le
quedaba energía y sus funciones cerebrales ya mostraban deterioro. Ella también
sufrió, sufrió mucho antes de que Dios se la llevara junto a ella, yo pensé que
ella ya había sufrido demasiado en la vida para tener que sufrir también para
morir, y pensamos en los avances de la ciencia, pero no nos cuestionamos ni la
forma de vivir, ni la forma de vincularnos, ni la forma de compartir nuestros
afectos, ni el ritmo de vida, ni el tiempo, ni el estrés, ni el cansancio, todo
está tan normalizado que si nos duele la cabeza tomamos una píldora y seguimos,
si nos enfermamos decimos: "se fuerte, levántate y sigue, no hay espacio para la sanación, no hay espacio para la pausa, no hay espacio para el cuestionamiento de la vida, ni como nos vinculamos o
como no nos vinculamos, no hay una pausa para amar, para respirar para sentir,
para ser, nos hemos vuelto máquinas del deber, los seres humanos ven como una
incomodidad el sentir, el expresar, el ser tiernos, el ser seres amorosos, hoy
en día se castiga la amorosidad con la burla, con el bullying con el gosting,
con abusos.
Abusos, de eso están llenas las
dinámicas de comportamiento de los seres humanos, siempre hay un vivo(a) que busca
sacar ventaja de la debilidad de otros, ya el ser humano no busca cuidar,
querer, amar, contener, busca ganar- ganar como si tan solo habláramos de
negocios hasta en los vínculos.
Quizá sea que estoy en un lugar
del planeta donde esa dinámica está naturalizada, quizás existan otros lugares
en el mundo donde el ser humano aún sea capaz de venerar a su corazón y a su
alma. Quizá aún queda algún lugar en el planeta donde las personas sean
realmente bondadosas y sanas en sus vínculos con los otres y quizás en esas
sociedades la salud física y la salud mental sea algo muy natural en la vida de
aquellas personas.
Agradezco enormemente a aquellas personas que me han regalado vínculos sanos, cariño genuino, respeto, amorosidad.
