La chica ciento por ciento perfecta para mí Una gloriosa mañana de abril del año 1981, caminando por el distrito Harajuku de Tokio, me cruzo con la chica ciento por ciento perfecta para mí. No es especialmente linda, nada en ella llama la atención, su pelo conserva todavía la marca de la almohada. Tampoco es joven (ha de andar por los treinta, o sea que ni siquiera califica del todo como chica, si hablamos con propiedad). Pero aun así, ya a cincuenta metros de distancia, sé que es la chica ciento por ciento perfecta para mí. Cada uno tiene su tipo favorito de chica: las de tobillos finos, las de ojos grandes, las de manos hermosas. Yo también tengo mis preferencias: a veces me quedo mirando a una chica sólo por la forma de su nariz. Pero nadie puede garantizarnos que la chica ciento por ciento perfecta para nosotros responda a nuestros gustos. A pesar de mi confesa debilidad por cierta clase de nariz, no puedo recordar la forma que tenía la de ella. Lo único que recuerdo es que na...
"Todos tomamos distintos caminos en la vida, pero no importa a dónde vayamos, tomamos un poco de cada quien."