Era lógico que no se quedaría por siempre viviendo en esa casa, -¿Qué sentido tendría? -Absolutamente ninguno, necesitaba irse, irse lejos, comenzar de cero, despertar lejos, muy lejos, donde el amor doliera menos. -Era lógico, después de todo esa casa la había comprado junto a su primera esposa, esa casa era un hogar para vivir con la mujer que amaba, la que un día un papel dijo que era su esposa, una casa para habitarla en familia con ella, viendo crecer a sus hijos. Pero ahora nada lo ataba a esa casa, no tenía sentido despertar cada día viendo el mismo techo, un techo caído como los planes y los sueños, sueños que un día siendo joven soñó, y que años mas tarde un error de programación en el glosario de su esposa, la alejó. Así, después de varios años de desencanto, un día agarró su maleta, la llenó de ropa y de sueños, vendió los autos para abultar la billetera, casi ni se despidió, amarró a su cuerpo ese corazón medio roto, miro al cielo como rogando volver a vivir y simpleme...
"Todos tomamos distintos caminos en la vida, pero no importa a dónde vayamos, tomamos un poco de cada quien."