No, está vez no me chupa un huevo, me duele como el alma desgarrándome, le dije: nos vemos a mí regreso, me dijo: no creo, yo ya me quiero ir... Y asi fué, ayer se fué, me avisaron por la tarde, llegue a casa me recoste sobre la cama y no me levanté, mientras dormía, seguian cayendo las lágrimas que hoy siguen cayendo al despertar, sabía que se iría, pero supongo que me duele el hecho de que se haya ido estando sola, el no poder tomar su mano, apretarla, reirnos de una última broma... Me duele su partida como no me han dolido muchas, y aunque sé que ella está con su amor descansando, no puedo dejar de sentir su partida, hay dolores que sólo uno entiende, no hace falta que seamos sangre para querer como familia. Adiós Sra. Nora, adiós.. Aunque los tiempos son tan relativos que solo diré hasta pronto..
"Todos tomamos distintos caminos en la vida, pero no importa a dónde vayamos, tomamos un poco de cada quien."