Los Boxers también lloran Almorzamos juntas, le permití un guiso de lentejas, luego nos fuimos a una plazoleta que está cerca de la new home, jugamos, y volvimos a casa, nos recostamos unos minutos, solo para abrazarnos, ya le había dicho que viajaba y estaba más mimosa, me seguía a todos lados. Cuando me fui la abracé, nos dimos unos besos de esquimal, aquellos en que chocas la nariz, luego me abrazó con una pata y me dio muchos besos perrunos, le volví a abrazar y le dije, sabes que te amo más que a cualquier humano? Y me dio mas besos perrunos. Me despedí, no le prestó interés a su comida, me miraba angustiada, sentada frente a la puerta con llanto gutural, cuando cerré la puerta y miré por la ventana ella estaba ahí, sentada, mirando fija la puerta, sus ojos comenzaron a ponerse colorados y brillosos, ahí confirmé lo que ya sospechaba. Los boxers también lloran.
"Todos tomamos distintos caminos en la vida, pero no importa a dónde vayamos, tomamos un poco de cada quien."