Conversando con una amiga que
quiero mucho, me contó sobre las travesuras que hacía su perrita de tan solo
cuatro meses, mi mente viajó a esos momentos en que Mofle hacía de las suyas,
como por ejemplo cuando la llevaba al parque a jugar y al volver a casa me iba
a trabajar o a la facu y al volver había hecho pis, no importa cuánto tiempo pasáramos
en el parque, ella decidía que cuando su humana se iba sin ella, era tiempo de
orinar en el departamento, yo le dejaba la puerta del balcón abierto, pero ella
decidía que era mejor hacer pis en la puerta del balcón, pero del lado de
adentro, sí, así es, ella siempre orinaba en la puerta del balcón en el living
del departamento. Por suerte en Córdoba se acostumbraba a usar piso cerámico en
los departamentos, así que me era fácil limpiar.
Le dedicaba tiempo, me
levantaba por las mañanas y la sacaba a pasear, a veces no desayunaba, me
llevaba el mate, un libro y dejaba que jugara en el parque con sus amigos
perros, recuerdo que leí un libro sobre boxers, vi tutoriales, vi documentales,
busqué información, le dedicaba tiempo y amor, sin embargo a veces me sentía
tan frustrada al llegar a casa y ver el charco de pis junto al balcón del lado
de dentro del departamento.
Mofle era muy astuta, había
aprendido a robar su propia comida del saco, en esos años el saco de balanceado
representaba una parte importante de mi economía, yo comía arroz blanco y atún
algunos días para que no me faltara para su balanceado, ¿y ella como me pagaba?
robándose su propia comida y dificultándome llegar a fin de mes, aun así, me
dio mucho amor, y fuimos aprendiendo juntas.
Mi amiga me contó que sacaba a
su perrita a pasear por la playa y muchas veces hacía pis al regresar a casa,
ya dentro de casa, cosa que estoy segura que le debe pasar a cada humane que
decide adoptar a un cachorrito/a.
Lo que yo aprendí de eso es:
primero mostrarle el pis y decirle No, ahí No, y llevarlo donde si puede hacer
pis, lo segundo es absorber un poco de ese pis en un trapo viejo o papel de
diario y llevarlo al lugar donde quieres que sí haga pis, ellos buscan el lugar
que ya tiene su olor y orinan ahí.
Lo segundo es limpiar muy bien
la zona donde hicieron pis, según muchos tutoriales la forma correcta es jabón
blanco, lavaza, una escobilla y mucha paciencia, en mi caso el piso era cerámico
así que lo más importante era lavar bien con jabón blanco las juntas de los
cerámicos, luego agua con vinagre blanco, trapear para neutralizar olores y que
no vuelvan a orinar ahí, me parece importante destacar que se recomendaba en
los tutoriales de crianza no usar lavandina o cloro y tampoco perfumina para
pisos.
Este tips no es mágico, como la
mayoría de las cosas en la vida, requiere tiempo y paciencia, es algo que habrá
que repetir por un tiempo hasta que el perrito o la perrita corrija ese
aprendizaje.
Otra cosa importante de destacar
es que enojarse no funciona, no solo que muchas veces no entienden por qué
estamos molestos, sino que dañamos el vínculo con nuestro perruno/a.
Palabras cortas, monosílabos
del tipo: "Muy Bien" o "No" son recomendables antes que una
frase larga del tipo: "cuantas veces te tengo que decir..." una frase
larga no funciona, no entienden todo lo que decimos. Nunca olvidar que los
perritos antes de los seis meses no logran controlar sus esfínteres, por lo que
es muy probable a que no puedan esperar a que regresemos o hacer siempre sus
necesidades afuera de casa.
Claramente todo esto que estoy
contando debe ir acompañado de reforzamiento positivo para que sea un éxito la
enseñanza, cuando ellos hacen algo que nos alegra, o que realizan una conducta
que deseamos se mantenga en el tiempo decimos frases del tipo: "Muy
bien!", los acariciamos y es muy recomendable darles una recompensa de
comida, un granito de balanceado o un pedacito de carne es suficiente como
recompensa, entonces cada vez que nuestro cachorrito haga pis donde le hemos
indicado que haga, se le debe felicitar y premiar.
El tema de romper cosas es todo
un tema, en mi caso Mofle me rompía los apuntes de la facu, esas fotocopias que
tanto me costaba financiar, llegaba a casa y eran restos de papelitos, así que
busqué un lugar seguro para dejar los apuntes donde ella no pudiera alcanzarlos,
así fue hasta que creció y dejó de hacerlo, basureros nunca a la mano y si se
acercan decirles: No! y mostrarles su plato de comida.
El papel higiénico, a algunos
perros les gusta romperlo, es importante dejarles juguetes y algún hueso para
roer cuando quedan solos y una prenda de ropa con nuestro olor en su cama
porque nos extrañan mucho y tener algo con nuestro olor les da seguridad.
Dejarles agua y comida cuando
salimos evita que urgen basureros buscando comida, dedicarles un horario fijo
de paseo les da sentido de rutina y evita que se vuelvan perros ansiosos, es
importante que puedan jugar, correr, quemar energía para que se mantengan
sanos.
Y por último y no menos
importante, si bien es muy probable que busquen dormir con nosotros sus
humanes, ellos necesitan tener un lugar, su propia cama o cucha y un lugar fijo
para su comida y agua, claro que pueden pasar tiempo con nosotros en el sofá o
en la cama, pero es importante que tengan su lugar.
Los perritos son almas que
habitan este planeta, almas llenitas de amor, sin duda alguna no importa cuánto
uno se pueda enojar, molestar, ellos no saben de rencores y siempre nos van a
querer, por eso es importante crear un lazo de respeto mutuo, que sepamos
transmitir lo que esperamos de ellos, de su comportamiento, que sepamos
premiarlos y reforzar su comportamiento cuando hacen las cosas que a nuestro
parecer están bien y que sepamos hablar claro y mostrarles cual es la conducta
correcta cuándo aprenden algo erróneo.
Mucho amor, reforzamiento positivo, decirle lo bueno y hermosos que son y premiarlos siempre que hacen algo que queremos reforzar.
A un año de la partida de la Boxer más amada le envío un beso al cielo y le agradezco todo su amor y paciencia con esta humana que sigue aprendiendo cada día.
