Podemos contarnos mil historias
conformarnos con variables realidades,
pero cuando nos vamos a dormir
nuestro último pensamiento siempre viaja a algún lugar.
Mayoritariamente ese lugar suele ser una persona
no importa cuantas historias nos contemos,
Allá donde viaja nuestro último pensamiento antes de dormir
a esa mirada o ese recuerdo de una mirada
de allá somos y eso aunque nos contemos mil mentiras no cambiará.