Como cuando Febrero parece Marzo, y haces lo que tienes que hacer, y luego te sientas para hacer una pausa y suena Guasones en la lista de reproducción y piensas, todavía. -Todavía me pregunto que pasó, y sabes que ya está, que la página ya giró, y piensas mierda que manera de elegir mal, de tomar malas desiciones en la vida, que locura es esa de creer que el amor es un lugar donde quedarse y sentir paz.
Te diré en que es el doctorado, es un doctorado en creer y equivocarse, un doctorado en no ver.
Un doctorado en fracasé y se fue.
¿Va a dejar de doler algún día? o solo queda la espinita esa que sabes que está ahí pero la pinza no sirve para sacar?... esa espinita que ni molesta pero cada tanto te das justo ahí en el dedo y sí, te acordás que hay una espina y que sigue ahí recordándote que duele, duele igual que ayer
Y nadie lo entenderá ni a nadie le importará porque no hubo boda, no hubo fiesta y no hubieron hijos, así que nadie lo entenderá, solo la ausencia de aquello que un día fue felicidad.
¿Te suena familiar? - Llegar a casa y que ni su ropa ni sus cosas estén más? sin explicación, sin una gran pelea, simplemente una historia que a los hijos nos toca repetir.
Quizás a través del dolor de las perdidas que sufren los hijos los padres puedan entender el iceberg que llevan por corazón.
Si le hiciste daño a la célula de origen, como esperas que la célula hija no vibre y viva ese dolor?
¿Qué si siento ganas todavía?
Para qué, si todos saben que hubo un viento que me arrancó de pie.