Y así se disolvía otra historia, Antonia había sábado, se sentía más fuerte, con las metas más claras, esos meses había sanado sin proponérselo su árbol genealógico, el tiempo de verano se iba, y también Amélie, que poco a poco continuaba con su vida, Antonia sabía que era parte de la vida.
Y así fue como Amélie un día dejó de llamar, dejando los dias sucederse.
Antonia continuaría su camino en la incertidumbre de no saber ante que nueva bifurcación se encontraría en el camino.
Y así fue como Amélie un día dejó de llamar, dejando los dias sucederse.
Antonia continuaría su camino en la incertidumbre de no saber ante que nueva bifurcación se encontraría en el camino.