Dormir,
dormir hasta cansarse de dormir
y seguir durmiendo,
como evadiendo el día,
como evadiendo la noche...
buscando, buscando en los sueños
lo que la vigilia no nos da...
Evadirse un fin de semana completo
de la extraña realidad
de la soledad que dejó la ausencia
de los sueños perdidos
de los amores que se han ido.
Soñar con aquello
que tanto anhelamos
intentando vivir en sueños
y solucionar
lo que el día se llevó sin más.
Pedirle a la luna
una vez más...
Esconderse del sol
y del día
taparse,
taparse arrancando del frío
y de los días.
El otoño y sus estrellas
se conectan en líneas infinitas
mientras las plantas danzan sutilmente
en un lenguaje que no vemos
pero que a veces percibimos.
Dejarnos llevar por el sueño
sumergidos en los brazos de morfeo
Dejarnos llevar inconscientes
escapándonos por un momento
de aquello llamado vida.
Existir en otro plano
donde tus sueños y mis sueños
puedan unirse en un baile lento
donde las copas van y vienen
el té, y el café
se funden tras el cálido sonido
de aquel saxofón que acompaña
la velada.
Pero no cualquier velada
sino, nuestra velada
donde el olvido se lleva
la partida
y las risas adornan la noche
la noche en que la luna
se unió con las estrellas
y tu y yo
en un simple sueño
volvimos a querernos
como alguna vez supimos.
Con el corazón lleno,
lleno de amor
por estos versos.
dormir hasta cansarse de dormir
y seguir durmiendo,
como evadiendo el día,
como evadiendo la noche...
buscando, buscando en los sueños
lo que la vigilia no nos da...
Evadirse un fin de semana completo
de la extraña realidad
de la soledad que dejó la ausencia
de los sueños perdidos
de los amores que se han ido.
Soñar con aquello
que tanto anhelamos
intentando vivir en sueños
y solucionar
lo que el día se llevó sin más.
Pedirle a la luna
una vez más...
Esconderse del sol
y del día
taparse,
taparse arrancando del frío
y de los días.
El otoño y sus estrellas
se conectan en líneas infinitas
mientras las plantas danzan sutilmente
en un lenguaje que no vemos
pero que a veces percibimos.
Dejarnos llevar por el sueño
sumergidos en los brazos de morfeo
Dejarnos llevar inconscientes
escapándonos por un momento
de aquello llamado vida.
Existir en otro plano
donde tus sueños y mis sueños
puedan unirse en un baile lento
donde las copas van y vienen
el té, y el café
se funden tras el cálido sonido
de aquel saxofón que acompaña
la velada.
Pero no cualquier velada
sino, nuestra velada
donde el olvido se lleva
la partida
y las risas adornan la noche
la noche en que la luna
se unió con las estrellas
y tu y yo
en un simple sueño
volvimos a querernos
como alguna vez supimos.
Con el corazón lleno,
lleno de amor
por estos versos.