Luego de muchos días fuera de casa, Antonia regresaba a dormir a su cama, con su hermosa alma a sus pies.
En eso, perdida en un pensamiento, sobre el curso de sus decisiones leyó:
“Solo por hoy, piensa en tu vida, sin juzgarte, sin culpas ni arrepentimiento, mira por un instante hacia atrás, y analiza, reitero sin juzgarte, si el camino recorrido es el que deseabas, si venías siguiendo un camino, un plan, o vienes a la deriva, bien ahora si estas conforme sigue y acelera, si no, en la próxima rotonda gira y decide una ruta elige el camino define un destino, no sigas solo porque el viento sopla ya que mañana el viento puede cambiar y no puedes permitirte ser llevado en cualquier sentido, sigue tu camino aunque los vientos en contra hoy soplen fuerte, cuando llegues verás que se justificó el esfuerzo.”
Los wapp llegaban sin tregua, primero pidiendo disculpas, luego reprochando ausencias, y así apagó el teléfono y se durmió, era tan obvio para ella que la tortilla se había dado vuelta, ahora era ella quien vivía la situación a la que había expuesto a alguien más atrás, alguien, al otro lado del teléfono esperaba una historia con final feliz, donde todo el día tuviese atención, alguien del otro lado del teléfono había visto muchas comedias románticas con final feliz.
Por un lado a Antonia, si bien es cierto todo esto la fastidiaba, daba gracias de vivírlo tan pronto, su karma se estaba limpiando.
En la mañana se despertó y tenía un mensaje, Amanda estaba en la clínica, le había venido un shock y le dieron reposo por una semana, ahora Amanda angustiada le decía que quería dejarlo todo e irse, irse hasta donde estaba Antonia, dejar todo y partir.
Antonia, Antonia, donde está tu pensamiento, vuelve...
Acaso era tiempo de madurar y dejar de buscar eso que buscaba y aceptar que nuevamente alguien quería pasar la vida a su lado sin importar nada...
Antonia, pensó en que es lo que debía hacer, si poner los pies en la tierra realmente o salir corriendo una vez más.
Al fin y al cabo aquella vez que se enamoró no logró construir nada estable en su vida, esta vez tenía una familia política que la adoraba, una persona que estaba dispuesta a darlo todo...
En eso, perdida en un pensamiento, sobre el curso de sus decisiones leyó:
“Solo por hoy, piensa en tu vida, sin juzgarte, sin culpas ni arrepentimiento, mira por un instante hacia atrás, y analiza, reitero sin juzgarte, si el camino recorrido es el que deseabas, si venías siguiendo un camino, un plan, o vienes a la deriva, bien ahora si estas conforme sigue y acelera, si no, en la próxima rotonda gira y decide una ruta elige el camino define un destino, no sigas solo porque el viento sopla ya que mañana el viento puede cambiar y no puedes permitirte ser llevado en cualquier sentido, sigue tu camino aunque los vientos en contra hoy soplen fuerte, cuando llegues verás que se justificó el esfuerzo.”
Antonia se abstraía y solo pensaba en lo lindo que sería columpiarse sin tener ninguna preocupación en la vida.
Al fin y al cabo, había una sonrisa que debía de una vez por todas dejar ir y olvidar.