Hay días que estamos llenos de vida y óptimismo, sentimos que porfin la vida se va aliniando, hay días que sentimos que todo va a salir bien, sin importar nada, y hay días que aún sintiendo eso, teniéndo todo encaminado, de pronto algo se derrumba y ahí estás, otra vez en la insertidumbre de la nada... cuando pensabas que todo estaba por surgir, algo ocurre, un plan se cae, y quedas otra vez mirando al cielo, preguntando cuando acabara todo esto?
Hay días que el optimismo te brota por los poros, y hay noches en que el optimismo se ve vencido por la realidad, y ya no sabes si reirte o llorar, porque, después de tantos errores, una más.. que más da... pero a veces... a veces solo quieres respirar tranquila, pensando que has tomado buenas decisiones, y que por fin, la estabilidad te abrazará... y en fin... a veces piensas que por lo menos sería todo más soportable, sabiendo que al final de la noche, estará alguien que ames con locura, en tu cama esperando para abrazarte, y decirte con ese abrazo, que nada importa, que todo saldrá bien...
Hoy pensaba en escribir sobre el amor y el sexo, pero entre postulaciones y seminarios, no organicé bien el tiempo, entonces pensaba mientras pedaleaba, que muchas veces es mejor dormir solo, que dormir con quien no se ama, que no hay nada comparable a un beso enamorado, que a un beso obligado, que el sexo es insipido y molesto cuando no se ama, que hacer el amor, no es solo desear al cuerpo, sino también al alma, desear la mirada fundiendose con tu mirada, es desear un beso más que al propio cuerpo, es desear al abrazo, más que al mismo sexo, es incluso desear sus mañas, porque hasta eso le hace perfecto, porque no es la perfección del cuerpo, ni del alma lo que nos enamora, es la sutileza de respetar al mundo, de saberse imperfecto, pero aún así ser lo mejor y dar lo mejor que puedas ser y dar, dar amor, respeto, lealtad, bondad y ternura valen más para un alma sensible que cualquier arrogancia de la que alguien pueda presumir. Amar al todo y desear al todo es vivir con intensidad, estar con alguien por estar, es como morir unas 100 veces o más.. estar con quien no se ama es tan amargo como no tener trabajo, o no poder ser lo suficientemente capaz para llegar a fin de mes. Estar con quien no amas es tan amargo, como tener que llevar a tu hija al doctor y no tener para pagarle, más amargo que abrir la heladera y ver el mismo limon rancio esperando quien sabe que, pero hacer el amor con quien se ama, es tan dulce como poder trabajar en lo que amas, tan dulce como ir a un parque y poder contemplar la inmensidad, como detenerte en la carretera una noche estrellada y sin luna, mirar al infinito a través de millones de estrellas que nacen y mueren en fracción de segundos, es tan sublime, como abrazar a quien amas y sin importar que pase, poder dormir prfundamente, sintiendo la paz en tu alma.
Hay días que el optimismo te brota por los poros, y hay noches en que el optimismo se ve vencido por la realidad, y ya no sabes si reirte o llorar, porque, después de tantos errores, una más.. que más da... pero a veces... a veces solo quieres respirar tranquila, pensando que has tomado buenas decisiones, y que por fin, la estabilidad te abrazará... y en fin... a veces piensas que por lo menos sería todo más soportable, sabiendo que al final de la noche, estará alguien que ames con locura, en tu cama esperando para abrazarte, y decirte con ese abrazo, que nada importa, que todo saldrá bien...
Hoy pensaba en escribir sobre el amor y el sexo, pero entre postulaciones y seminarios, no organicé bien el tiempo, entonces pensaba mientras pedaleaba, que muchas veces es mejor dormir solo, que dormir con quien no se ama, que no hay nada comparable a un beso enamorado, que a un beso obligado, que el sexo es insipido y molesto cuando no se ama, que hacer el amor, no es solo desear al cuerpo, sino también al alma, desear la mirada fundiendose con tu mirada, es desear un beso más que al propio cuerpo, es desear al abrazo, más que al mismo sexo, es incluso desear sus mañas, porque hasta eso le hace perfecto, porque no es la perfección del cuerpo, ni del alma lo que nos enamora, es la sutileza de respetar al mundo, de saberse imperfecto, pero aún así ser lo mejor y dar lo mejor que puedas ser y dar, dar amor, respeto, lealtad, bondad y ternura valen más para un alma sensible que cualquier arrogancia de la que alguien pueda presumir. Amar al todo y desear al todo es vivir con intensidad, estar con alguien por estar, es como morir unas 100 veces o más.. estar con quien no se ama es tan amargo como no tener trabajo, o no poder ser lo suficientemente capaz para llegar a fin de mes. Estar con quien no amas es tan amargo, como tener que llevar a tu hija al doctor y no tener para pagarle, más amargo que abrir la heladera y ver el mismo limon rancio esperando quien sabe que, pero hacer el amor con quien se ama, es tan dulce como poder trabajar en lo que amas, tan dulce como ir a un parque y poder contemplar la inmensidad, como detenerte en la carretera una noche estrellada y sin luna, mirar al infinito a través de millones de estrellas que nacen y mueren en fracción de segundos, es tan sublime, como abrazar a quien amas y sin importar que pase, poder dormir prfundamente, sintiendo la paz en tu alma.