La película terminaba con la frase: "debes construir el puente hacia quien amas"
Y no sé como construirlo, como verte sin faltarle el respeto a tu casa
a veces cuando oigo una moto, pienso que es tu moto estacionando, te imagino sacando el casco, con tu rostro serio, abrir la puerta con tu llave, sabiendo que es tu llave, la llave que yo te di, me miras con un dejo de nerviosismo, tuerces un poco la boca apretando levemente los labios, miras hacia un lado, y yo en pausa te observo desde el marco del dormitorio, te miro estudiando tu rostro, luego sonrío con una alegría calma, sonríes relajándote y justo ahí te abrazo, te abrazo largo y te respiro, aliviada, te miro y sonrío, no pregunto nada, he disfrutado el abrazo como quien ha esperado mucho, sonrío, me muevo con naturaleza hacia la cocina para servirte la comida, como si nunca te hubieses ido, como si tan solo una pausa en nuestras vidas. Sin preguntas, sin historias, solo feliz de haber sacado esa pausa de mirarnos a los ojos y saber que aún nos queremos.
Yo pensé que quería una forma de vida, pero cuando alguien me la ofreció yo ya no quería esa forma de vida, me pregunté muchas cosas, entre ellas por qué la vida te da lo que le pides, lo encontré una ironía el ya no quererlo, me di cuenta que había cambiado tanto, que nada de lo que antes buscaba de una relación me parecía llamativo, y tan solo quiero una cosa, amar sin exigencias, quiero saber que se siente sin esperar y sin que nadie espere nada de ti, simplemente compartiendo los momentos, y cuando se pueda dar lo mejor de mi.
No sé si eres mi destino, pero si sé que te amo, y que imagino el momento en que cruzas esa puerta, cuando estaba a tu lado pensaba que quería que fueras de una forma, ahora me doy cuenta que no era así, eran mis fantasmas.
Si no es a tu lado, que no sea con nadie
Y no sé como construirlo, como verte sin faltarle el respeto a tu casa
a veces cuando oigo una moto, pienso que es tu moto estacionando, te imagino sacando el casco, con tu rostro serio, abrir la puerta con tu llave, sabiendo que es tu llave, la llave que yo te di, me miras con un dejo de nerviosismo, tuerces un poco la boca apretando levemente los labios, miras hacia un lado, y yo en pausa te observo desde el marco del dormitorio, te miro estudiando tu rostro, luego sonrío con una alegría calma, sonríes relajándote y justo ahí te abrazo, te abrazo largo y te respiro, aliviada, te miro y sonrío, no pregunto nada, he disfrutado el abrazo como quien ha esperado mucho, sonrío, me muevo con naturaleza hacia la cocina para servirte la comida, como si nunca te hubieses ido, como si tan solo una pausa en nuestras vidas. Sin preguntas, sin historias, solo feliz de haber sacado esa pausa de mirarnos a los ojos y saber que aún nos queremos.
Yo pensé que quería una forma de vida, pero cuando alguien me la ofreció yo ya no quería esa forma de vida, me pregunté muchas cosas, entre ellas por qué la vida te da lo que le pides, lo encontré una ironía el ya no quererlo, me di cuenta que había cambiado tanto, que nada de lo que antes buscaba de una relación me parecía llamativo, y tan solo quiero una cosa, amar sin exigencias, quiero saber que se siente sin esperar y sin que nadie espere nada de ti, simplemente compartiendo los momentos, y cuando se pueda dar lo mejor de mi.
No sé si eres mi destino, pero si sé que te amo, y que imagino el momento en que cruzas esa puerta, cuando estaba a tu lado pensaba que quería que fueras de una forma, ahora me doy cuenta que no era así, eran mis fantasmas.
Si no es a tu lado, que no sea con nadie
