| Tenés todo y nada para dar, ¿cuantas calles bajaste antes de llegar? ¿cuantos timbres tocaste antes de entrar? Falsificadora de querer, tenés tanto tiempo para recorrer, tenés un instante para renacer. No llores, nena, que no es la muerte, bajo los techos alumbra el sol. Estoy en busca de algo naranja y verde, bajo las sabanas, pasa la noche azul. Vendrá la luna por la mañana y tal vez todo termine en nada, y qué te importa se fuiste mía, y qué te importa la policía. Tendremos un gato en el jardín, tendremos un hijo si quiere venir, muchos desayunos y ningún Clarín. No solo del hombre vive el pan, cuando tenga ganas iré a trabajar, cuando tenga ganas no me importará. Si viene bien que sigamos juntos, haremos todo a pesar del mundo, y no habrá penas para ninguno, y no seremos no sino uno. |
En el niño se dan estrategias de conocimiento y prácticas del sentido, el juego emancipa a las cosas de su sentido unilineal. "pobre de nosotros que estamos condenados a que una cuchara sea solo una cuchara, porque para el niño una cuchara es un micrófono, una espada, una multiplicidad de cosas" Lo que hace el saber filosófico no es resolver problemas, sino lo que los crea, crea problemas donde se supone que no los hay... que tendría de político jugar, que tendría de revolucionario?