Música de vida, de sentimientos, de espera, de sentir que todo cuanto anhelaste toda la vida está a la espera de aquel correo que hará que tu vida entre en el umbral de la adrenalina y la pasión dando el todo por el todo o continuará en este sueño dogmático esperando el beso de la ciencia, que susurre suavemente despierta, ya es hora de comenzar...
Comenzar, comenzar, comenzar!
Algo que me ha dado vuelta desde un par de días es darme cuenta a través de distintos medios como las personas han olvidado la cordialidad.
Nos mantenemos conectados todo el día, hablamos por todos los medios, facebook, whats app, correos, instagram, dan me gusta a lo que haces, das me gusta a lo que hacen (como un acto aprobatorio de la forma en que conduces tus horas), pero entre tanta comunicación hemos olvidado reconocernos, y reconocernos implica mirarnos, aunque sea virtualmente, mirarnos y decir, hola te reconozco, estás ahí y existes para mi, algo tan sencillo como el saludo de un alma a otra, algo tan sencillo como una palabra que abre las puertas de tu atención, hola, estás ahí te reconozco.
Acto seguido una palabra de cordialidad y reconocimiento del otro es como estás? o abrir las puertas de su umbral con un "Buen día", entonces cabe la pregunta..¿dónde fueron a parar los reconocimientos de almas? ¿Dónde el interés por el estado del otro?, hoy en día comenzamos las frases normalmente con algún adjetivo, y luego un pregunta de necesidad.
Es una linda música para meditar donde ha quedado la cordialidad en la comunicación, el reconocernos con el otro, en ser empáticos y no solo solicitantes de cosas, de tiempo o de oídos.
Hola como estás, buen día! estás ahí, mi alma saluda a tu alma porque te reconozco.
y así dejo abierto este debate donde se invita a todo aquel que lea comenzar la buena práctica de volver a reconocerse en el otro, saludar y volver a la cordialidad, una linda práctica que alimenta almas de bienestar.