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Vivir lejos de un núcleo

Decidir vivir lejos de tu familia puede ser una decisión que con el tiempo sabes que no puedes cambiar... En tu estructura mental sabes que no podrías vivir de vuelta en ese país que lleva una mentalidad tan distinta a la tuya, tienes tu vida, tus metas, todo lo que soñaste hacer comienza a ocurrir paso a paso... Sin embargo extrañas esos escasos almuerzos de domingo en familia, una once.. Una tarde cualquiera de compartir en familia, lo único que podría suplantar ese vacío sería formar tu propia familia... Pero miras hacia adelante y ves que todas las decisiones de tu vida sumado a tus gustos personales se alejan de esa posibilidad...
Y de pronto surge la pregunta "será que los humanos somos irremediablemente seres sociales? Será que necesitamos estar contenidos en un núcleo para estar en equilibrio? Podemos lograr nuestros objetivos caminando solos por el mundo? Es la soledad una decisión o un destino...? Podré lograr algún día aquello que me he propuesto? Y lo que es mas difícil aún responder... Tendré la fuerza suficiente para lograr sola y levantarme cada día el proyecto de vida escrito en mi memoria?

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Darío Sztajnszrajber. Charla magistral: "El Conocimiento"

En el niño se dan estrategias de conocimiento y prácticas del sentido, el juego emancipa a las cosas de su sentido unilineal. "pobre de nosotros que estamos condenados a que una cuchara sea solo una cuchara, porque para el niño una cuchara es un micrófono, una espada, una multiplicidad de cosas" Lo que hace el saber filosófico no es resolver problemas, sino lo que los crea, crea problemas donde se supone que no los hay...  que tendría de político jugar, que tendría de revolucionario?

Sobre vidas y muertes

Hoy fui a un velorio, alguien murió ayer antes que el año terminara y comenzará el nuevo año. Cuando me acerqué a ver su rostro en el ataúd me sorprendió la paz que emitía su rostro, pero lo que más me sorprendió era el increíble parecido que esa señora tenía con mi abuelita ya fallecida. Su nariz era idéntica, su frente, sus labios, casi iguales, casi dos gotas de agua... la persona que descansaba de la vida en aquél cajón había sido la amante de mi abuelo, nos dejó una tía y dos primos. Quedé tan sorprendida por el parecido, no podía creerlo, así que me puse a pensar en mí, creo que nunca he repetido el patrón, creo que nadie se parece a nadie, sin embargo él, mi abuelo, las elegía iguales. Me pregunté el por qué, pero no encontré respuestas. Así que me quedé con el asombro del increíble parecido entra ella y mi abuela. La vida para los vivos continúa, y bueno, debemos buscar la mejor forma de continuarla con las vueltas que está nos trae.