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El árbol genealógico

Resulto ser que luego del conflicto por la posesión ilegal de la casa del otro lado de la cordillera donde habitaba la tía de Antonia, se descubrieron dos cosas en la familia, la más importante fue saber que Antonia tenía su bisabuelo que murió en Argentina, la conversación quedó en pausa y sin saber más detalles la otra revelación fue que su hermano mayor al igual que el hermano menor, formaba parte del dark side of the money, y que sin importar el bienestar de la tía que ayudó a comprar la casa, sus hermanos en el vecino país, optaron por la avaricia capitalista de un par de pesos futuros por una propiedad de la cual no participaron en la inversión de compra, aún así, el ficticio título de propietarios fue más fuerte que el bien común... Nada más y nada menos que capitalistas dotados de un hermoso sermón de cristiandad, mostraban el brillo de sus ojos ante la posibilidad de convertir en dinero dicha propiedad, aún habitada por su tía.
Transcurría la noche y Antonia daba vueltas en esa nueva información que explicaba de forma sencilla su amor a aquel vecino país, no solo murió su bisabuelo en aquel país, sino que al parecer vivió un par de años ahí, los suficientes como para hacerse de un par de terrenos que nadie reclamó. Claramente esto último no era lo importante, sino, saber la nacionalidad real del bisabuelo y su nexo con aquel país donde hoy vivía Antonia.

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Darío Sztajnszrajber. Charla magistral: "El Conocimiento"

En el niño se dan estrategias de conocimiento y prácticas del sentido, el juego emancipa a las cosas de su sentido unilineal. "pobre de nosotros que estamos condenados a que una cuchara sea solo una cuchara, porque para el niño una cuchara es un micrófono, una espada, una multiplicidad de cosas" Lo que hace el saber filosófico no es resolver problemas, sino lo que los crea, crea problemas donde se supone que no los hay...  que tendría de político jugar, que tendría de revolucionario?

Sobre vidas y muertes

Hoy fui a un velorio, alguien murió ayer antes que el año terminara y comenzará el nuevo año. Cuando me acerqué a ver su rostro en el ataúd me sorprendió la paz que emitía su rostro, pero lo que más me sorprendió era el increíble parecido que esa señora tenía con mi abuelita ya fallecida. Su nariz era idéntica, su frente, sus labios, casi iguales, casi dos gotas de agua... la persona que descansaba de la vida en aquél cajón había sido la amante de mi abuelo, nos dejó una tía y dos primos. Quedé tan sorprendida por el parecido, no podía creerlo, así que me puse a pensar en mí, creo que nunca he repetido el patrón, creo que nadie se parece a nadie, sin embargo él, mi abuelo, las elegía iguales. Me pregunté el por qué, pero no encontré respuestas. Así que me quedé con el asombro del increíble parecido entra ella y mi abuela. La vida para los vivos continúa, y bueno, debemos buscar la mejor forma de continuarla con las vueltas que está nos trae.